A 190 Km. al este de Valparaíso en el Valle de Longotoma, La Ligua, en la V Region, se encuentra el fundo El Trapiche, propiedad de Sopraval. En este campo habitaba un grupo de guanacos traídos desde Tierra del Fuego en años anteriores, y son estos los que hoy dan origen a Wanaku, proyecto que busca la recuperación y la conservación del guanaco y de las tradiciones textiles artesanales de La Ligua y sus alrededores.

Ya desde tiempos remotos estos camélidos silvestres formaron parte vital de la cultura de los pueblos prehispánicos que habitaban la zona, siendo protagonistas de leyendas y creencias, pero su caza indiscriminada y la llegada de las ovejas traídas por los españoles los hizo ir desapareciendo de los valles y asentándose en las altas cumbres de la cordillera.
Al igual que la vicuña, su delicada fibra es muy superior a la de la llama y la alpaca y por ello muy apreciada. Es así que la preparación de hilados y tejidos a telar confeccionados con su fibra forman parte importante de la identidad cultural de La Ligua hasta nuestros días. Sin embargo, estas antiguas tradiciones se han ido perdiendo cediendo el paso a producciones en serie realizadas muchas veces con materiales sintéticos.

Sopraval entiende que la recuperación de la memoria histórica y de las tradiciones culturales son importantes al momento de determinar la propia identidad, es por ello que el Proyecto Wanaku busca difundir el arte textil tradicional como un aporte para asegurar su permanencia.
Los 200 guanacos que habitan hoy en el Valle de Longotoma, enmarcados dentro del Proyecto Wanaku, son una iniciativa para recuperar el primer eslabón de la cadena de procesos dentro de un manejo sustentable, así como para la recuperación de la especie en esta zona de Chile.

Dado el valor escénico que su presencia tiene en el paisaje, Sopraval preparó un área especialmente protegida para que puedan ser avistados desde la carretera, sin peligro para su supervivencia.